Green ITC Del ahorro de costes al compromiso medioambiental



Los datos relativos al consumo energético asociado a las TIC son apabullantes. Tanto como para justificar la implicación que se está produciendo entre las cuestiones meramente monetarias –como la reducción de costes– y la cada vez más militante preocupación medioambiental con el objetivo común de lograr un entorno TIC verde y sostenible.


CENTROS DE DATOS ‘SOSTENIBLES’
Si en 2007, según Gartner, el sector TIC fue el responsable del 2% de las emisiones de carbono, esa tasa crecerá a un ritmo anual del 6% hasta 2020. Dicho de otro modo, los 500 millones de toneladas de CO2 emitidos actualmente por las TIC serán 1.430 millones en 2020, de acuerdo con el informe Smart2020 realizado en 2008 por The Climate Group para la iniciativa de e-sostenibilidad global (GeSI), en la que participan entidades sectoriales de TIC y telecomunicaciones.
La crudeza de estas cifras explican que en el sector TIC la tendencia conocida como Green IT (o Green ITC, por extensión) se haya convertido en uno de los principios clave que guían la innovación en los departamentos de investigación y desarrollo. No en vano, de acuerdo con el informe presentado por IDC ante la reciente cumbre de la ONU sobre el cambio climático celebrada en Copenhague, hasta 5,8 millones de toneladas de CO2 se podrían eliminar en los próximos 10 años sólo en los países del G-20 si se utilizaran las Green IT o TI sostenibles.
Volviendo a Gartner, el valor de Green IT queda claro con sólo tener en cuenta las reducciones de costes que potencialmente supone para la empresa. Según la consultora, la aplicación de algunas de las mejores prácticas que engloba esta tendencia para minimizar el uso de plantas de refrigeración y ventilación, alimentadores de potencia y luz, entre otros elementos, podrían llegar a reducir a la mitad los costes de consumo energético asociados a la operación del centro de datos.
Una empresa con una estrategia ‘verde’ agresiva pagaría 560.000 dólares anuales de electricidad por un centro de datos con una carga de 500 kilovatios, mientras que una organización con prácticas tradicionales debería desembolsar por los mismos recursos TI nada menos que 1.300 millones de dólares. La consultora concluye que en un centro de datos convencional, entre el 35 y el 50% de la energía eléctrica se consume en refrigeración, mientras que aplicando mejores prácticas de Green IT, este porcentaje se reduce al 15%.
Crece la concienciación. No es de extrañar, ante la implicación en costes de tales cifras, que las empresas empiecen a comprender e interiorizar los beneficios de adoptar un enfoque ‘verde’ en las TIC corporativas, según Diego Astrada, director de marketing y comunicación de APC by Schneider Electric Iberia. En su opinión, “las empresas son cada vez más conscientes de sus ventajas, y poco a poco van teniendo en cuenta la tecnología Green IT a la hora de tomar sus decisiones, aunque todavía queda un largo camino por recorrer”. Para Ruben Monjo, Country Manager de D-Link Spain & Portugal, “el debate se centra ahora sobre dónde hay que dirigir los esfuerzos para lograr el mayor impacto posible y, al mismo tiempo, abaratar costes. De acuerdo con el informe anual de la consultora nPower sobre actitudes ante la reducción de energía, la importancia concedida a este factor está en su nivel más alto desde 2005, con el 80% de las empresas dispuesto a incrementar este tipo de iniciativas. De hecho, ante la creciente escalada de los precios de la energía, cada vez más empresas están empezando a creer que su consumo energético es excesivo y que podría afectar excesivamente a su rentabilidad”.
Rubén Monjo, de D-Link, destaca el papel que los fabricantes juegan en este esfuerzo, especialmente para las pymes. “Tras mucho tiempo enfocándose en iniciativas sencillas, como el apagado de máquinas al final de la producción o la educación de los directivos para combatir prácticas nocivas, actualmente se está tomando todo un compendio de otras mejoras energéticas y ambientales más eficientes e inteligentes que proceden en la mayoría de los casos de los fabricantes, como es nuestro caso con la tecnología D-Link Green. Mientras que el sector público y las mayores compañías han instalado medidas de energía adecuadas para controlar su uso y las emisiones de CO2 de los diferentes equipos, las pequeñas empresas tienden a ajustar a la normativa reguladora su consumo energético o se apoyan en los proveedores de TIC para comprender su impacto en el medio ambiente y los ahorros que pueden lograr”.
En cualquier caso, todavía nos encontramos en los primeros estadios de la tendencia, claramente marcados por la reducción de costes en todas sus vertientes. Gartner señala que las empresas se concentrarán en aquellos proyectos ‘verdes’ que generen un rápido recorte de costes, como los orientados a mejorar la eficiencia energética; sólo a más largo plazo, a medida que las regulaciones al respecto vayan endureciéndose, la sostenibilidad medioambiental adquirirá auténtica importancia como una cuestión clave de negocio.

Costes energéticos ‘preocupantes’. IDC justifica que el interés inicial hacia Green IT sea el ahorro económico por el rápido crecimiento de los costes energéticos. De acuerdo con la consultora, la energía requerida por los servidores y centros de datos creció un 13% entre 2006 y 2007, un ritmo que considera “preocupante”. Sólo el pasado año, en Europa Occidental, los servidores consumieron más de 16,3 TWh, lo que significa dos veces más la cantidad de electricidad necesaria cada año para encender las farolas y los semáforos de todo Reino Unido. En cuanto a los centros de datos, se superaron los 40 TWh, y se espera que el próximo año el nivel de consumo crezca por encima de los 42TWH. Además, para 2012, IDC estima que por cada euro que se invierta en nuevos servidores, más de 80 céntimos se destinarán a suministrar electricidad para la infraestructura existente.
”El consumo de energía en el centro de datos se ha convertido en una gran preocupación para las empresas”, afirma Carlos Clerencia, director de sector público y corporativo de Intel Corporation para España y Portugal. “Desde 2002, los costes de electricidad han aumentado un 5,5 % al año, y las organizaciones están ahora dedicando aproximadamente 0,50 dólares en energía y refrigeración por cada dólar gastado en hardware”. Según Miguel Ángel Ordóñez, director de servicios de instalaciones de IBM España, Portugal, Grecia e Israel, “hace apenas dos años el aspecto energético no estaba presente en las negociaciones de venta. Sin embargo, hoy en día, tres de cada cuatro clientes requieren este tipo de información antes de decidirse por una u otra opción de compra. Adicionalmente, cada vez se presta más atención a la eficiencia energética de los sistemas de información y los sistemas energéticos de soporte. Así, por ejemplo, el 76% de los CIO encuestados por IBM en su Informe Global sobre Directores de Tecnología 2009 tiene previsto realizar proyectos de virtualización con el propósito de ahorrar energía”. De acuerdo con los cálculos de IBM, si las empresas aplican iniciativas de eficiencia energética, pueden conseguir ahorros de entre el 15% y el 35% en la factura eléctrica anual.

Ventajas adicionales. Aún así, el ahorro de costes no es la única ventaja. “Un diseño adecuado del centro de datos, de acuerdo con los parámetros de Green IT, no sólo permite a las empresas un ahorro económico gracias al menor consumo eléctrico sino también ahorrar espacio y facilitar el desarrollo del centro de datos de cara al futuro”, asegura Diego Astrada, de APC by Schneider Electric.
Miguel Ángel Ordóñez, de IBM, insiste en el valor adicional de Green IT en cuanto mayor nivel de utilización de recursos y una mayor capacidad de recuperación ante desastres. “Además del ahorro en costes, el hecho de que las empresas inviertan en tecnologías ‘verdes’ que permitan evolucionar sus infraestructuras hacia una nueva generación de centros de proceso de datos les proporciona otro tipo de ventajas. Por ejemplo, con esta estrategia algunos de nuestros clientes han podido triplicar la utilización de sus activos, suministrar nuevos recursos en cuestión de minutos, conseguir un 40% más de eficiencia energética y reducir la ocupación de espacio en hasta un 80% y el tiempo de recuperación de desastres en un 85%. En otras palabras, las iniciativas que hoy todos podemos plantear por motivos puramente económicos pueden servir también para posicionarnos de una forma socialmente responsable frente a nuestros clientes”.

De la virtualización al cloud computing. Como principales tendencias tecnológicas en las que se está concretando el compromiso con Green IT, la optimización de materiales, la consolidación y la virtualización son las de mayor transcendencia en el centro de datos. Además, modelos como SaaS, cloud computing y el teletrabajo contribuyen también a potenciar un uso ‘verde’ de la tecnología. Para Diego Astrada, de APC by Schneider Electric , “ en general la industria está desarrollando tecnologías más amigables con el entorno y APC es una de las compañías que promueven el uso de la energía de manera eficiente. Además, empleamos materiales reciclables y menos contaminantes, adaptándose a las normativas internacionales, como RoHS, directiva de la Unión Europea para la Restricción de ciertas Sustancias Peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos. Sin duda, las tendencias más actuales son SaaS y cloud computing y el teletrabajo, nuevos modelos de negocio que están creciendo muy rápidamente y que se engloban dentro de las tendencias de la Green IT”.
Miguel Ángel Ordóñez, de IBM, destaca “las soluciones de hardware y software disponibles hoy por las empresas para hacer un mejor uso de sus infraestructuras o evolucionarlas hacia nuevos entornos que les permitan reducir espacio, ahorrar energía y conseguir mayor potencia para sus cálculos”. Entre ellas, según Ordóñez, se encuentran la consolidacion de servidores, la virtualizacion, el software de gestión y la actualización de la infraestructura del almacenamiento de datos.
La consolidación de servidores también es para Carlos Clerencia, de Intel, un factor clave de las Green IT. Pone el ejemplo de un centro de datos equipado con 184 servidores de un núcleo de cuatro años de antigüedad. “Para conseguir el mismo rendimiento informático con el procesador Intel Xeon serie 5500 sólo serían necesarios 21 servidores, lo que supone un ratio de consolidación asombroso de 9:1, con un período rápido de rentabilidad de tan sólo ocho meses, mientras que el espacio físico se reduce un 89% y los costes anuales de energía disminuyen un 92%”.
Con respecto al ahorro mediante la recuperación de capacidad no utilizada, Clerencia señala las ventajas de la virtualización, recordando las conclusiones de un informe de IMEX, que indican que hasta un 82% de los recursos instalados (servidores, equipos de almacenamiento, redes) sólo utilizan un 10% de su capacidadi, mientras que cuando se virtualiza, la utilización del servidor es normalmente de un 30 a un 60%, mejorando por cinco su capacidad de uso. Asimismo, Clerencia destaca la importancia del diseño de los nuevos servidores para conseguir estos resultados, como la eliminación del plomo de los procesadores y los avances hacia la eliminación del halógeno. “En este área, los expertos han desarrollado un nuevo proceso de fabricación que permite a Intel ser el primero en presentar una familia de procesadores 100% libre de plomo. Esta novedad representa un gran paso en el camino hacia el uso de nuevos materiales más responsables y respetuosos con el entorno”.

En línea con la responsabilidad social corporativa. Pero todas estas ventajas y avances tecnológicos no pueden tomarse siguiendo enfoques meramente tácticos si se quiere adoptar una verdadera estrategia verde. Para que el movimiento Green IT tenga un impacto medioambiental real y pase a ser un elemento más de los nuevos modelos económicos sostenibles las empresas han de adoptarlo de una forma global en toda la cadena de valor y en todos sus procesos, y siempre en línea con sus políticas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Esta visión integrada, cuando logra superar los condicionantes del marketing más básico, aporta a las organizaciones una dimensión social innovadora que, lejos de mermar el negocio, busca nuevas maneras de potenciarlo implicando a la empresa en la acción económica y social nacional e internacional en todas sus vertientes, desde la solidaridad y la cultura a la sostenibilidad.
Se trata de una tendencia también en auge en la empresa española. “Según el informe de IBM ‘El logro de un crecimiento sostenible a través de la Responsabilidad Social Corporativa’, los directivos de compañías y organismos públicos españoles prevén incrementar sus inversiones en RSC un 34% durante los próximos tres años para diferenciarse de sus competidores. Por tanto, además del ahorro energético y de la preocupación por el medio ambiente, la RSC en general es uno de los temas más importantes en la actualidad en la agenda de los consejeros delegados”, afirma Miguel Ángel Ordóñez.


REDES ‘VERDES’
Poco a poco, el movimiento Green ha ido abarcando todos los aspectos de las TI, llegando también a las redes y las comunicaciones, tanto a las de empresa como a las de los operadores. Lo que empezó como una simple medida para ahorrar espacio y energía en el centro de datos, especialmente en lo que se refiere al consumo eléctrico, refrigeración e instalación de los servidores, hoy se extiende su alcance a las “redes verdes”, un concepto clave en la reducción de costes y de la huella medioambiental que engloba, en su nivel más básico, desde las LAN de empresa a las redes públicas, pasando, más allá de los dispositivos y las infraestructuras, a las aplicaciones de nueva generación, como las comunicaciones unificadas.
Para Javier Lois Mondejar, vicepresidente de ventas y responsable de Juniper Networks España, “las redes juegan un papel fundamental en la reducción del impacto medioambiental. Pueden ayudar a las organizaciones a reconducir el rendimiento en casi cada aspecto de sus operaciones, desde la administración de sus instalaciones hasta las cadenas de suministro, y a reducir, incluso eliminar, el consumo físico con más recursos digitales eficientes”.
Ejemplos de soluciones ‘green’ dentro del concepto de ‘nueva red’ de Juniper son sus nuevas arquitecturas de software, sistemas y procesadores. En el entorno de los procesadores, las novedades giran en torno a la familia Junos One, diseñada con los chips modulares Junos Trio y cuya principal característica radica en la incorporación de la tecnología 3D Scaling. “Los routers de acceso universal con 3D Scaling aumentan el retorno de la inversión de puesta en el mercado y ventas en un 50%, reduce el coste total de propiedad en hasta un 40% para servicios periféricos y reduce el consumo en hasta un 90%”, afirma Javier Lois.
En el nivel de las LAN, asegura Rubén Monjo, Country Manager de D-Link Spain & Portugal, “las redes son uno de los principales focos de consumo y emisiones, ya que el equipamiento está, por lo general, operativo ininterrumpidamente. Según Energy Star, una red de pequeña oficina puede consumir hasta 1.300 kWh o, al menos, 130 kWh por año. Un elemento especialmente consumidor de energía en una LAN son los switches y routers, y los proveedores de networking ya están adoptando medidas de ahorro de energía que pueden suponer ahorros significativos”.
Las redes green, según Rubén Monjo, aportan múltiples ventajas, aparte de los efectos sobre el medio ambiente, como los ahorros conseguidos mediante la reducción del consumo energético, ahorros que se hacen más tangibles –aunque de difícil cálculo en cifras concreta– en cuanto a la vida útil de los equipos debido a su menor uso. “Si un switch está programado para funcionar durante 10 horas al día en vez de 24, su vida útil será claramente más larga. Y todo ello teniendo en cuenta que los productos ‘green’, al menos en el caso de los productos D-Link Green, no son más caros”.
Como explica Rubén Monjo, la estrategia ecológica de la compañía “gira en torno a tres grandes innovaciones: la capacidad de reducir la potencia cuando no están en uso los equipos, el ajuste de potencia en función de la longitud del cable y el establecimiento de periodos en los que los dispositivos no estarán activos. Los productos de red de D-Link , además de ser compatibles con Energy Star, fueron los primeros del mercado con tecnología Green Ethernet a finales de 2007, y en la actualidad está desarrollando su tercera generación D-Link Green. Lo que comenzó como un diseño avanzando de chipsets en septiembre de 2007, se ha convertido en una filosofía de diseño general para todos sus switches, routers, adaptadores de potencia y dispositivos de almacenamiento en red. Incluso se está desarrollando ahora tecnología para routers DSL, cámaras IP y servidores de impresión”.
La tecnología Green Ethernet es un avance del futuro estándar 802.3az patentado por D-Link que introduce un enfoque propio a los esfuerzos del IEEE por conseguir ahorros energéticos en las redes Ethernet. Actualmente en fase Draft 1.0, la ratificación de IEEE 802.3az o Energy-Efficient Ethernet, centrada inicialmente en el cobre, se producirá previsiblemente este mismo año. Su desarrollo aborda la eficiencia energética en los enlaces y el backplane, y su principal mecanismo de ahorro del consumo es Low Power Idle (LPI), que puede ser utilizado con 100Base-TX, 1000Base-T y 10GBase-T.

Ciudades inteligentes conectadas. Más allá de esta primera capa que supone la propia infraestructura de red local de empresa, están apareciendo hoy propuestas innovadoras que añaden una nueva perspectiva a Green IT, aportando ventajas adicionales. Según Juan Blanco, director de desarrollo de negocio para el área mediterránea de Cisco Systems, junto a la virtualización, “el vídeo y las comunicaciones unificadas son tecnologías que ayudan a reducir la cantidad de energía que consumimos, ya que permiten reducir el número de viajes y optimizar el uso de los recursos de TI en la empresa, dando paso a un estilo de vida más eficaz y sostenible. De hecho, aunque las TIC como industria generan el 2% de las emisiones globales, tienen el potencial de reducir hasta el 15% de las emisiones globales en el resto de los sectores”.
Juan Blanco cita como ejemplo el uso de la telepresencia en el transcurso de la Conferencia sobre el Cambio Climático, celebrada en Copenhague del 7 al 18 del pasado diciembre, para conectar a los representantes de los Gobiernos, de las agencias intergubernamentales, de ONG y de la prensa. “En concreto, hemos instalado en el centro Bella Centre de la capital danesa cuatro salas de telepresencia que están conectadas a 77 salas de telepresencia de Cisco ubicadas en distintos países del mundo, permitiendo la colaboración entre 12.000 delegados procedentes de más de 192 países con el mínimo impacto medioambiental”.
Pero la apuesta Green IT de Cisco se proyecta asimismo sobre un marco más global donde la propia red se convierte en “plataforma de sostenibilidad” para todos lo segmentos. “Dentro de nuestra visión de ciudades inteligentes conectadas, creemos que a través de la red podemos producir un significativo impacto sobre la eficacia energética global, así como en la reducción de las emisiones de efecto invernadero, integrando los nuevos desarrollos tecnológicos en los edificios inteligentes conectados. Dado que la mayor parte de la electricidad se consume en edificios comerciales y de oficinas, con la ampliación de la plataforma de sostenibilidad en red de Cisco, podremos ayudar a acelerar las innovaciones energéticas sobre IP, para llegar tanto a los edificios comerciales como a los hogares de los consumidores”. Innovaciones energéticas sobre la red IP entre las que Cisco incluye las que afectan a la calefacción, ventilación, aire acondicionado, iluminación, sistemas eléctricos, seguridad seguridad y energías renovables. “Con soluciones como Smart Connected Building, empresas y propietarios de edificios, así como los propios consumidores, pueden gestionar la demanda energética en tiempo real en ciudades y edificios”.
Uno de los compromisos de Cisco con esta visión ‘verde’ de la red es el programa Connected Urban Development, iniciado en 2006 como parte del acuerdo alcanzado por la compañía con la Fundación Willian J. Clinton y en la que participan ciudades como Ámsterdam, San Francisco, Seúl, Birmingham, Hamburgo, Lisboa y Madrid. “El programa se basa en la aplicación de tecnologías innovadoras que permiten a las ciudades, mediante acciones sobre el diseño urbano y su gestión, mejorar el uso de la energía, reducir las emisiones de dióxido de carbono de los vehículos y cambiar la forma de trabajo e interacción de los ciudadanos (...) Acabamos de colaborar con el Ayuntamiento de Madrid incorporando nuestra tecnología en un grupo de viviendas, permitiendo a sus inquilinos administrar los recursos energéticos de una forma inteligente. Desde el ‘Gestor de Eficiencia Energética’ instalado en las viviendas, se puede, en todo momento y en tiempo real, gestionar el consumo energético. El sistema es accesible desde el hogar y desde cualquier dispositivo conectado a Internet, como un portátil o una PDA”.

Telecomunicaciones “sostenibles”. Otra capa green dentro del concepto de redes verdes es el que afecta a las telecomunicaciones públicas, tanto como infraestructura y servicios como dispositivos y terminales. Los fabricantes de equipamiento están avanzando rápidamente en el diseño de soluciones que cada vez disminuyen más el consumo de energía de las redes de telecomunicaciones, así como su impacto medioambiental.
El objetivo es reducir las consecuencias indeseables del consumo masivo y creciente de comunicaciones. Sólo en lo que se refiere al tráfico global IP, se prevé que su volumen se multiplique por cinco hasta 2013. Además, según cálculos de The Climate Group citados en el reciente informe “After Copenhagen: Tackling climate change” de TotalTelecom, las emisiones de los dispositivos de telecomunicaciones se habrán triplicado en 2020 hasta alcanzar los 51 millones de toneladas de dióxido de carbono partiendo de los 18 millones correspondientes a 2002. En ese periodo, las emisiones generadas por las infraestructuras de telecomunicaciones se habrán duplicado, pasando de 133 millones de toneladas a 299 millones.
Como se recoge en el informe citado, Deloitte ha identificado los cuatro factores clave que hacen que las políticas medioambientales sean críticas para las compañías de telecomunicaciones. Además del fuerte papel que ejerce la creciente concienciación social, que se traduce en una mayor exigencia verde por parte de los clientes, también los aspectos de la legislación son fundamentales. En este apartado se encuadran medidas como la vinculación de los costes de licencias con el rendimiento ‘verde’ del operador.
Los costes son asimismo un factor decisivo, si se tienen en cuenta los ahorros generados por una cada vez mayor compartición de redes entre operadores, la reducción del consumo energético, una mayor eficiencia de las fuerzas de campo y la disminución de la renovación de terminales. Finalmente, la generalización de la conciencia medioambiental cada vez influirá más también en la propia generación de ingresos de los operadores, en la medida en que se incremente la demanda de productos y servicios verdes, un mercado que la consultora valora en 2,7 billones de dólares.
Un área en que más innovaciones se están consiguiendo en este campo es en las redes móviles, donde las grandes firmas como Alcatel-Lucent, Ericsson y Nokia Siemens, con el compromiso de los operadores, están consiguiendo ahorros energéticos de hasta el 70%. Dentro de este segmento, es de destacar la labor de GSM Association, que en 2008 lanzó el programa Green Power for Mobile para desplegar estaciones base renovables. Otra iniciativa de la asociación es la Universal Charging Solution, cargador universal que soportarán los nuevos teléfonos a partir de 2012 y que reducirá en un 50% el consumo de energía de los terminales en standby y la eliminación potencial de hasta 51.000 toneladas de C02.
Pero también en las infraestructuras fijas se están produciendo grandes avances, como la integración fotónica, que en sus nuevas generaciones promete hasta un consumo un 80% menor que el de los sistemas ópticos tradicionales. O la fibra, un factor green cuya generalización tendrá consecuencias positivas para toda la sociedad, como advirtió el FTTH Council Europe a los líderes mundiales durante la cumbre que las Naciones Unidas celebró en Copenhague sobre el cambio climático. Según un estudio encargado en 2008 por el FTTH Council Europe, la reducción potencial de emisiones de carbono que ofrecen los nuevos servicios basados en fibra supondrían ahorros acumulados superiores a un millón de toneladas de CO2 por millón de abonados durante los próximos 30 años.

Los frentes del operador. Desde su punto de vista de operador, Telefónica ve dos frentes en los que se está concretando en telecomunicaciones el movimiento Green IT. “El primero consiste en desarrollar planes de eficiencia energética en operaciones de redes fijas y móviles, eficiencia que se traslada a las áreas de centros de proceso de datos, pues buscando la eficiencia en estos entornos se consiguen reducir las emisiones y un menor consumo por equipamiento/servicio. El segundo frente está asociado al desarrollo de productos y servicios que ayuden a los clientes y usuarios de servicios TIC a reducir sus consumos energéticos, así como las emisiones de CO2 asociadas. Ejemplos de estos servicios son las iniciativas de cloud computing y virtualización que permiten un uso más eficiente de los recursos”, explica Óscar de Pablo Montes, gestor de producto de Alojamiento del Área OIT (Outsourcing de Tecnologías de la Información) de Telefónica España.
Entre las iniciativas green emprendidas por Telefónica, Óscar de Pablo cita la creación de la Oficina de Cambio Climático, donde también se aborda la adquisición de productos y equipos de telecomunicaciones con criterios de eficiencia energética. Asimismo, “potenciando el servicio de Hosting Virtual durante 2010 se lanzará su evolución con el servicio T-Cloud, que proporcionará la infraestuctura de red y de proceso desde la nube de forma eficiente. Otra iniciativa es el seguimiento de los principios de eficiencia energética y adecuación a las mejores prácticas dentro de los Centros de Datos Gestionados de Telefónica, con lo que se persigue una mejora en los ratios de utilización de la energía y un menor uso de la misma. Además, se encuentra el Servicio de Inmótica, entre cuyos beneficios está una reducción de en torno al 27% de la factura eléctrica de los clientes; también permite la gestión inteligente del uso de energía en edificios de oficinas con la consiguiente reducción de emisiones de CO2”. De Pablo recuerda además las ventajas en sostenibilidad de servicios como los de telepresencia, el outsourcing de impresión o la factura electrónica, entre otros.
“Cada vez habrá más servicios TIC distribuidos que fomenten la eficiencia energética en los usuarios y, al mismo tiempo, reduzcan su huella de carbono. Esta tendencia llevará consigo el desarrollo de equipos y terminales innovadores basados en principios de sostenibilidad y con aplicaciones que permitirán al usuario una mayor eficiencia energética”, asegura Telefónica.


“Verdualización”
------------------------
Las Green IT se manifiestan fundamentalmente en dos aspectos clave interrelacionados: reducción del consumo energético y reducción de la emisión de CO2. Y para ello, nada mejor que rediseñar los centros de datos, optimizando el consumo, consolidando instalaciones y equipos y virtualizando éstos. También las comunicaciones unificadas y el teletrabajo son factores primordiales, por cuanto ayudan a eliminar viajes y desplazamientos. En definitiva, la consolidación, la virtualización y las comunicaciones unificadas son las tres grandes recetas de las “TI verdes”. Recetas que, a su vez y por motivos propios, marcan hoy las rutas clave de la evolución de las tecnologías de la información. Es más, teniendo en cuenta que se suele consolidar para virtualizar y que las comunicaciones unificadas no son sino nuevos espacios virtuales de trabajo, la virtualización aparece como gran concepto catalizador y motor, la gran herramienta del movimiento Green IT.


Mucha confusión
------------------------
Gartner recomienda planificar a corto, medio y largo plazo el espectro de tecnologías, servicios y legislaciones verdes. Entre los aspectos en los que los usuarios deberían centrarse de forma inmediata (en un plazo de 24 meses), figuran cuestiones relacionadas con los problemas de gasto energético, refrigeración y espacio en los centros de datos y entornos de oficinas. También se deberían evaluar a medio y largo plazo la legislación gubernamental que afecta al diseño de edificios, soluciones como la videconferencia o los programas de responsabilidad social corporativa (RSC).


Los beneficios de la fibra
------------------------------------
El FTTH Council Europe no quiso pasar por alto la oportunidad que supuso la celebración de la Conferencia sobre el Cambio Climático el pasado diciembre para difundir entre los representantes de los más de 180 países que se reunieron en Copenhague las ventajas medioambientales del tendido de redes de acceso basadas en fibra óptica. Según un estudio encargado en 2008 por el FTTH Council Europe a PricewaterhouseCoopers/Ecobilan, este tipo de tecnología de banda ancha resulta altamente sostenible con una vida útil de al menos 30 años. La reducción potencial de emisiones de carbono que ofrecen los nuevos servicios basados en FTTH –como la telemedicina o el teletrabajo– supondría durante las tres próximas décadas para Europa ahorros acumulados superiores a un millón de toneladas de CO2 por millón de abonados. Estos ahorros podrían ser incluso mayores en muchas regiones donde las infraestructuras de transporte están sobrecargadas y las autoridades municipales están considerando su extensión y modernización mediante proyectos costosos económica y medioambientalmente. Para el FTTH Council Europe, la instalación y despliegue de fibra podría resolver el problema de una forma mucho más eficaz: un millón de usuarios de fibra supone 30.000 personas menos con necesidad de trasladarse a su puesto de trabajo diariamente. Pero los beneficios medioambientales de la fibra no se limitan a la reducción de las emisiones de carbono. El estudio muestra además que el despliegue de redes de fibra contribuiría también a luchar contra la destrucción de la capa de ozono y el agotamiento de los recursos hídricos, y favorecería la disminución de otras formas de emisiones de gas.


Fotónica integrada vs. consumo energético
------------------------------------------------------------
Como explicaba recientemente Dave Welch, director de Marketing y Estrategia de Infinera y miembro del grupo de presión estadounidense Environmental Entrepreneurs, “si el tráfico de Internet continúa creciendo al ritmo actual –entre el 50 y el 100% anualmente– durante los próximos 10 años, aunque los sistemas ópticos funcionen a 100 Gbps, las redes ópticas de larga distancia mundiales requerirán 3,3 gigavatios de electricidad en 2018, el consumo equivalente a siete plantas de energía de tamaño medio”. Un impacto que, además de tener graves consecuencias en el medioambiente, también deja sentir sus efectos en los costes de los operadores e, indirectamente, en sus clientes. Para Welch, se trata de un problema que, en su opinión, los equipos ópticos actuales son incapaces de resolver. En su opinión, la solución es la integración fotónica, “una tecnología clave para conseguir un mejor rendimiento energético que en su próxima generación permitirá consumir un 80% menos que los sistemas ópticos tradicionales”.

Autor:
01/01/2010
Votos: 0
Más sobre:      
   
| Más

Hoy en IDG.es

©2010 IDG COMMUNICATIONS, S. A. U. Prohibida la reproducción total o parcial en cualquier medio (escrito o electrónico) sin autorización expresa por escrito de la editorial. En particular, IDG COMMUNICATIONS, S.A.U., se opone de manera expresa, salvo consentimiento por escrito, a la reproducción, recopilación, distribución, comunicación pública o puesta a disposición por parte de terceros de los contenidos publicados en los medios de su titularidad (ya se editen éstos en papel, a través de Internet o cualquier otro soporte), de conformidad con lo establecido en el artículo 32 de la Ley 23/2006, de 7 de julio, por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril. En caso de estar interesado en una autorización para reproducir, distribuir, comunicar, almacenar o utilizar en cualquier forma los contenidos titularidad de IDG COMMUNICATIONS, S.A.U. debe dirigir su petición a la siguiente dirección de correo electrónico : idg_nt@idg.es
idg.es